En Seúl, OpenAI ha cerrado un importante acuerdo con Samsung y SK Hynix que revela hasta dónde puede llegar la carrera por la inteligencia artificial. Este pacto impulsa el proyecto Stargate, con una ambiciosa meta: producir 900.000 obleas de memoria DRAM al mes. Además de aumentar la producción de memoria, las compañías evaluarán la creación de nuevos centros de datos en Corea del Sur. Este anuncio se produjo tras una serie de reuniones entre Sam Altman, ejecutivos empresariales y el presidente Lee Jae-myung.
La reunión tuvo lugar en la Oficina Presidencial de Seúl, donde Sam Altman se reunió con los líderes de estos gigantes tecnológicos asiáticos, en presencia del presidente Lee. La colaboración busca aprovechar la oportunidad para que Corea se consolide como una de las tres grandes potencias mundiales en inteligencia artificial, mientras que OpenAI desea que su proyecto Stargate se establezca en un entorno con capacidad tecnológica sólida. Por eso ambas partes acordaron iniciativas que van desde asegurar el suministro de memoria hasta planificar nuevos centros de datos a largo plazo.
La cantidad de obleas involucradas es enorme y podría presionar al sector de la memoria. Para entenderlo, las obleas son discos de silicio que se usan como base para fabricar chips. A partir de cada oblea se cortan decenas o cientos de circuitos que luego se convierten en módulos DRAM o en pilas HBM, esenciales para los servidores y centros de datos. Según datos de 2024, la producción mundial de obleas de DRAM de 300 mm ronda los 2,07 millones al mes, con una proyección de 2,25 millones para 2025. Alcanzar las 900.000 obleas representaría casi el 40% de la capacidad global, algo que ningún fabricante logra individualmente. Esto pone de manifiesto tanto la enorme ambición de OpenAI como la presión para asegurar la memoria avanzada que requieren sus proyectos.
Entre los acuerdos firmados figuran compromisos iniciales para ampliar la producción de memoria y explorar instalaciones adicionales en Corea del Sur. Samsung SDS participará en el desarrollo de centros de datos, mientras que Samsung C&T y Samsung Heavy Industries estarán involucrados en su diseño y construcción. El Ministerio de Ciencia y TIC considera evaluar ubicaciones fuera del área metropolitana de Seúl, y SK Telecom está estudiando la viabilidad de un centro en el suroeste del país. También se analiza implementar ChatGPT Enterprise y capacidades API en operaciones corporativas locales.
Un punto clave es la diferencia entre entrenar un modelo de IA y utilizarlo. Usar un chatbot sólo requiere infraestructura para inferencia, que consume menos recursos. Pero entrenar un modelo avanzado necesita miles de chips trabajando simultáneamente, cada uno con módulos de memoria de alto rendimiento, además de servidores, sistemas de refrigeración y grandes cantidades de energía. Por eso, garantizar cientos de miles de obleas mensuales no resulta exagerado, sino necesario para sostener la próxima generación de modelos de IA.
OpenAI cuenta con potentes alianzas para su capacidad de cómputo. Junto a Oracle y SoftBank, está preparando cinco centros de datos con varios gigavatios de capacidad. NVIDIA planea invertir hasta 100 mil millones de dólares y ofrecer más de 10 gigavatios en sus sistemas de entrenamiento. Microsoft, primer gran socio de OpenAI, realizó inversiones importantes desde 2019 que le dieron acceso a la nube Azure, fundamental para entrenar modelos como ChatGPT. Sin embargo, OpenAI ha empezado a diversificar su infraestructura para tener más control, reduciendo su dependencia de un único proveedor.
Cabe aclarar que muchos de estos acuerdos aún son preliminares, expresados en cartas de intención y memorandos. Aunque la escala de Stargate es ambiciosa, también conlleva riesgos: posibles cuellos de botella en la producción de memoria de alta calidad, disponibilidad energética para centros de gran potencia, permisos necesarios y la coordinación entre múltiples actores. Por ahora, estos compromisos abren un camino, pero queda por ver cómo se concretan y en qué plazo.



