Crear un perfil falso en Tinder solía ser cuestión de minutos, pero eso podría cambiar pronto. La aplicación está implementando una nueva medida de seguridad para combatir las cuentas falsas: ahora exigirá a todos los usuarios una verificación facial.
Este proceso, llamado Face Check, ya no será opcional para los nuevos usuarios. Al crear la cuenta, habrá que hacer un video selfie que funcione como una “prueba de vida”. Esta función ya está activa en países como Estados Unidos, Australia, Canadá, Colombia e India, y se espera que en poco tiempo llegue al resto del mundo.
Según el responsable de seguridad de Tinder, durante la verificación no se almacena una foto de la cara, sino que la app captura puntos clave del rostro y los convierte en un código matemático (hash). Este código se compara con la base de datos para detectar si hay cuentas duplicadas o bots. Así, se busca evitar no solo perfiles automatizados, sino también que una misma persona tenga varias cuentas.
El problema es serio. Aunque no hay cifras recientes, en 2021 se estimaba que al menos el 23% de las cuentas eran falsas. Tinder reconoce que el 98% de sus acciones de moderación están relacionadas con cuentas fraudulentas, spam y estafas. En 2024, un reportaje de Bloomberg mostró cómo los fraudes románticos a través de perfiles falsos generaron pérdidas millonarias, especialmente vinculadas a criptomonedas y otras estafas. Solo en Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio alertó que en 2022 se perdieron más de 1.300 millones de dólares por estas estafas.
Otro dato relevante es que, tras el auge de la pandemia, Tinder y otras apps como Bumble empezaron a perder usuarios, sobre todo de pago. Esto confirma una tendencia llamada “fatiga del dating”, donde la mayoría de los usuarios (78% según una encuesta) expresa cansancio de usar aplicaciones para ligar.
La presencia masiva de perfiles falsos afecta la confianza y el crecimiento de estas plataformas, y Tinder lo sabe. La verificación facial busca recuperar esa confianza, asegurando que los usuarios estén interactuando con personas reales y no bots o perfiles duplicados. Sin embargo, esta medida no resuelve otros problemas, como quienes publican fotos engañosas, mienten sobre su estado sentimental o recurren a inteligencias artificiales como ChatGPT para parecer más atractivos.
En resumen, Tinder quiere que sea más difícil hacerse pasar por otra persona, pero el desafío de mantener la autenticidad y la seguridad en las citas en línea sigue siendo grande.



