OpenAI ha cerrado un acuerdo con Amazon Web Services (AWS) por 38.000 millones de dólares para los próximos siete años. Este contrato representa la primera gran alianza de OpenAI con Amazon y marca un giro en su estrategia: la compañía deja de depender exclusivamente de Microsoft y asegura acceso ilimitado a infraestructura y capacidad de cómputo.
Desde 2019 hasta 2023, OpenAI había adquirido toda su capacidad de computación a Microsoft, que es su mayor inversor y ha invertido 13.000 millones de dólares en la empresa. El contrato anterior obligaba a OpenAI a obtener la aprobación de Microsoft para trabajar con otros proveedores. Sin embargo, la semana pasada, ambas compañías revisaron los términos, eliminando ese derecho preferente y permitiendo a OpenAI contratar libremente con cualquier proveedor en la nube.
Con este nuevo acuerdo, OpenAI comenzará a operar en la infraestructura de AWS usando cientos de miles de unidades de procesamiento gráfico de Nvidia en Estados Unidos. Según Dave Brown, vicepresidente de servicios de computación y machine learning de AWS, esta capacidad es completamente independiente y ya está siendo utilizada por OpenAI. En esta primera etapa, se emplearán los centros de datos existentes de AWS, aunque Amazon planea construir nueva infraestructura en los próximos años.
Este movimiento se suma a una serie de inversiones masivas por parte de OpenAI. En las últimas semanas, ha cerrado acuerdos por aproximadamente 1,4 billones de dólares con empresas como Nvidia, Broadcom, Oracle y Google. Además, está desarrollando nuevos centros de datos junto a socios como Oracle, SoftBank y los Emiratos Árabes Unidos. Al mismo tiempo, OpenAI reafirma su compromiso con Microsoft, comprometiéndose a adquirir 250.000 millones de dólares adicionales en servicios de Azure.
Diversificar sus proveedores de servicios en la nube y asegurar capacidad a largo plazo es un paso clave para OpenAI, especialmente en vistas a una posible salida a bolsa. Su CEO, Sam Altman, ha señalado recientemente que una OPV es "el camino más probable" dada la necesidad de capital de la empresa. La directora financiera, Sarah Friar, también ha comentado que la reciente reorganización corporativa es un paso necesario para este objetivo.
Mientras OpenAI y las grandes tecnológicas aumentan su gasto en IA, compañías como Amazon, Google, Meta y Microsoft ya invirtieron más de 360.000 millones de dólares en capital el año pasado. Algunos analistas empiezan a advertir sobre una posible burbuja en este sector. Aunque OpenAI genera miles de millones de ingresos anuales, sus altos gastos en infraestructura hacen que todavía no sea rentable. Sin embargo, el entusiasmo del mercado por la inteligencia artificial sigue impulsando su valoración.
Para Amazon, este acuerdo es muy relevante no solo por su magnitud, sino también porque AWS tiene una relación cercana con Anthropic, uno de los principales competidores de OpenAI. Amazon ha invertido miles de millones en Anthropic y está construyendo un campus de centros de datos de 11.000 millones de dólares en Indiana para sus cargas de trabajo. Tras anunciarse el contrato con OpenAI, las acciones de Amazon subieron alrededor de un 5%.



