OpenAI ha anunciado la construcción de cinco nuevos centros de datos en Estados Unidos como parte de su Project Stargate. Este ambicioso plan se llevará a cabo en colaboración con Oracle y SoftBank, y la capacidad conjunta de estas instalaciones alcanzará aproximadamente 7 GW, lo que equivale a la energía generada por siete grandes reactores nucleares.
Este anuncio confirma que, aunque hubo dudas sobre la viabilidad del proyecto tras su presentación hace ocho meses, existen planes muy firmes para llevarlo adelante. La enorme inversión de medio billón de dólares en los próximos cuatro años parecía, en un principio, prácticamente inalcanzable, pero poco a poco las piezas van encajando.
Tres de estos centros de datos se desarrollarán con Oracle como socio principal, ubicándose en el condado de Shackelford, Texas; en el condado de Doña Ana, Nuevo México; y en una ubicación aún por definir en el medio oeste de EE. UU. Estas ubicaciones forman parte del acuerdo entre OpenAI y Oracle anunciado en julio, que prevé la creación de centros con una capacidad total de 4,5 GW, sumados al que ya están construyendo juntos en Abilene, Texas.
El primer centro de datos de esta colaboración, situado en Abilene, ya está en construcción y se espera que esté listo para mediados de 2026. Será propiedad de Oracle y OpenAI será su principal cliente. Gestionado por la startup Crusoe, constará de ocho grandes edificios, cada uno con una capacidad de 100 MW. Uno de estos edificios ya está terminado, y en total el centro tendrá más de 400.000 GPUs y una capacidad conjunta de 1,4 GW, según fuentes cercanas.
Sin embargo, expertos como Jonathan Koomey, profesor en la Universidad de Berkeley, advierten que a pesar de la enorme inversión, no hay garantías de éxito. Koomey ha estudiado la eficiencia de los centros de datos durante años y señala que existen alternativas más económicas y eficientes, como lo que ha demostrado DeepSeek. Para él, la gran apuesta de OpenAI por escalar de manera masiva solo funcionará si la demanda de cómputo que esperan realmente se cumple.
Las cifras son impactantes: solo el centro de Abilene tendrá una capacidad similar a casi un tercio del consumo eléctrico promedio de Dinamarca, que en 2024 fue de unos 4,38 GW. Esto pone en perspectiva la magnitud del proyecto y el impacto energético que supone.
Otro dato relevante es que este proyecto no involucra a las grandes tecnológicas tradicionales como Google, Meta o Microsoft. En su lugar, participan empresas que buscan escalar posiciones o crear una nueva élite en el mundo tecnológico: Oracle como proveedor de infraestructura cloud, SoftBank aportando capital, energía solar y baterías a través de su división SB Energy, y OpenAI como la startup que aspira a convertirse en el principal actor de la inteligencia artificial, una especie de nuevo “Google” del sector.
Por otro lado, el término “Stargate” funciona más como un paraguas que agrupa todos los proyectos de centros de datos de OpenAI que no están realizados en colaboración con Microsoft, y no como una nueva empresa independiente, como se pensó inicialmente.
A pesar de este importante paso, el proyecto sigue enfrentándose a grandes desafíos. La cadena de suministro para chips, la creación de soluciones energéticas y los sistemas de refrigeración aún son frágiles. Queda por ver si estos centros de datos llegarán a completarse y a operar plenamente, y también si serán realmente necesarios. Sam Altman, CEO de OpenAI, está convencido de que el uso de servicios de inteligencia artificial crecerá exponencialmente en los próximos meses, lo que justificaría esta enorme apuesta.
En definitiva, Project Stargate continúa siendo un proyecto ambicioso y lleno de incertidumbres, pero el avance de OpenAI junto a Oracle y SoftBank lo hacen cada vez más probable, en un panorama donde las grandes tecnológicas tradicionales no son los protagonistas directos.



