Mark Zuckerberg está convencido de que para 2030 ya no sacaremos tanto el smartphone del bolsillo, porque prácticamente haremos todo desde las gafas inteligentes. Esta nueva obsesión tiene mucho sentido, especialmente porque Meta atraviesa un momento complicado. Cuando el futuro se escapa de tu control, lo mejor es crear uno propio.
Este enfoque tan claro quedó patente en la presentación de esta semana, donde Meta mostró sus nuevas gafas Ray-Ban Display y sus modelos más pequeños, las Ray-Ban Meta (Gen 2) y Oakley Meta Vanguard. Zuckerberg imagina un futuro donde todos llevemos gafas conectadas que nos permitan hacer mucho más y, sobre todo, dejar de depender del smartphone, ese rey que ha dominado nuestras vidas durante casi veinte años.
En el evento, además, Zuckerberg explicó el nuevo rumbo de Meta. Después de enfocarse en las redes sociales y apostar todo al metaverso, ahora la compañía redefine su visión. “Nuestro objetivo es crear gafas con un diseño atractivo que ofrezcan una superinteligencia personal y proporcionen la sensación de estar presentes mediante hologramas realistas. La combinación de estas ideas es lo que llamamos el «metaverso»”, dijo.
Es una evolución clara: el metaverso que se presentó hace unos años, más cercano a una experiencia de realidad virtual básica, cede paso a una versión 2.0 que incluye inteligencia artificial como elemento central. El metaverso original sigue ahí, aunque con menos protagonismo y sin dejar de representar una inversión costosa que todavía no despega del todo.
Ahora bien, reemplazar al smartphone va a ser un desafío enorme. Hoy en día, ese dispositivo sigue siendo fundamental para la mayor parte de la experiencia digital. ¿Podrán las gafas robarle ese protagonismo? Parece complicado, pero Meta y otras compañías, como OpenAI en colaboración con el diseñador Jony Ive, están trabajando duro para conseguirlo. No es solo una cuestión de innovación; si lo logran, podrán controlar un terreno en hardware que nunca antes habían dominado.
Una constante en Zuckerberg ha sido su habilidad para cambiar de enfoque. Tras el éxito de Facebook, se centró en potenciar WhatsApp e Instagram, intentó lanzar Libra y, por supuesto, puso todas sus fichas en el metaverso y ahora en la inteligencia artificial aplicada a las gafas. Siempre va tras la próxima gran tendencia tecnológica. ¿Cuál será la siguiente?
Además, la competencia será feroz. No es solo Meta quien apuesta por las gafas inteligentes. Google está trabajando en Android XR y ya ha mostrado algunos productos en ese terreno. Apple también parece convencida de que ese será el camino. Por otro lado, gigantes como Amazon y varios fabricantes chinos preparan sus propias apuestas, lo que hará que Meta tenga que luchar duro para hacerse un hueco.
Pero hay algo claro: si estas gafas logran desplazar la atención del móvil, al menos Meta conseguirá quedarse con una buena parte del pastel.



