No había llovido tanto desde que se hizo viral aquel video de Will Smith comiendo espaguetis, pero en pocos años la tecnología ha avanzado a pasos agigantados. Hoy, inspirándose en material ajeno, es posible crear videos con una fidelidad casi absurda. Lo curioso es que, si la inteligencia artificial “toma prestado” contenido, también hay artistas que “copian” esas mismas fallas, haciendo que los videos generados por IA delaten su origen, lo que resulta bastante divertido.
Tianran Mu, un actor y creador de contenido chino de 29 años, se preguntó cómo podía aprovechar esos errores tan característicos de la IA para crear su propio contenido. En uno de sus videos, que te dejamos para que lo veas, aparece él mismo —el chico de los fideos— junto a otra persona, y enseguida se notan esos movimientos torpes, expresiones faciales extrañas e incoherencias que asociamos con los fallos de la inteligencia artificial generativa. Es precisamente ahí donde Tianran encontró un filón para producir una serie de videos basados en esas imperfecciones tecnológicas.
Hace poco, la revista Wired habló con Tianran Mu, quien contó que durante un tiempo buscó trabajo en la industria cinematográfica, en los famosos estudios Hengdian World Studios, pero no tuvo suerte. En 2019 comenzó a crear sketches en redes sociales chinas, y poco a poco fue ganando audiencia. Al experimentar con contenido generado por IA, empezó a detectar esos patrones de error: gestos poco naturales, miradas erráticas, personajes que parecen dar vueltas sin sentido o elementos que se superponen de forma extraña. Así, en 2024 comenzó a lanzar videos cortos que imitan esas señales, permitiéndonos todavía distinguir cuándo un video fue creado por inteligencia artificial.
Y lo mejor es que sus videos son realmente divertidos. A veces usa actores diferentes para interpretar un mismo papel, reproduciendo problemas de continuidad típicos de la IA. Los personajes miran a ningún lado y sus movimientos parecen robóticos, lo que agrega un toque cómico.
El impacto ha sido grande. En China, su trabajo se viralizó rápidamente y, hace pocas semanas, comenzó a ser compartido también en plataformas occidentales como X o Instagram, donde acumula más de 10 millones de visualizaciones y miles de reacciones, pese a que Tianran no está activo en esas redes.
Este fenómeno ha emergido justo cuando el debate sobre la creación de contenido con IA está en su punto más candente, especialmente con el lanzamiento de Sora 2, el nuevo modelo de OpenAI. Esta herramienta ha mejorado tanto que resulta extremadamente difícil distinguir los videos reales de los generados por IA. Eso ha generado polémica, incluso por la supuesta utilización no autorizada de contenido para entrenar al sistema.
Pero Tianran vio una oportunidad en Sora 2. Notó que los personajes generados por esta IA tienen risas poco naturales y un comportamiento del cabello extraño, casi como si desafiara las leyes de la física. Así que hizo un video imitando esas peculiaridades.
Lo curioso es que, aunque el video de Tianran es completamente hecho a mano y con actores reales, resulta más inquietante que algunos videos generados por IA. Esto habla muy bien de su trabajo, pero también muestra el lado oscuro de Sora 2. Incluso el propio actor admite que parodiar esta nueva tecnología ha sido mucho más complicado porque la calidad ha subido un nivel considerable.
De hecho, dice que pronto será casi imposible hacer parodias, porque “si intento actuar como lo hará la IA, sólo estaría actuando como un humano”. Eso es triste. Aunque su contenido se ha vuelto viral, esos éxitos no pagan las cuentas, y Tianran cree que en pocos años muchos directores y actores usarán la IA no solo para efectos especiales, sino incluso para reemplazar actores.
Como actor, reconoce que ya es difícil competir con otros humanos, y que competir contra actores que ni siquiera existen, pero pueden actuar como humanos y ajustarse a cualquier necesidad de producción, será mucho más complicado. Y esto no es algo a largo plazo: ya está ocurriendo.
A pesar de la viralidad, en China Tianran ha recibido algunos contratos para campañas publicitarias que integran IA, pero asegura que su propio contenido es 100% humano porque su objetivo sigue siendo ser reconocido por su talento actoral.
En resumen, Tianran Mu ha logrado convertir en arte lo que a simple vista parecía solo un reflejo de los defectos de la inteligencia artificial, utilizando esos mismos errores para crear algo original, irónico y muy entretenido.



