El 2026 llegará con un incremento notable en los presupuestos de las grandes tecnológicas, que están apostando fuerte por la inteligencia artificial (IA). Meta anunció recientemente un aumento en su gasto de capital previsto, llegando a 135.000 millones de dólares, y Microsoft presentó una cifra similar. Pero Alphabet (Google) ha querido llevar la apuesta aún más lejos.
En su última conferencia de resultados, Alphabet reveló que planea invertir entre 175.000 y 185.000 millones de dólares en 2026, casi el doble del gasto previsto para 2025 (91.400 millones) y casi cuatro veces más que en 2024 (52.500 millones). Para entender la magnitud, esa cifra es mayor que el PIB de países como Marruecos, Kuwait o Bulgaria, e incluso supera al de 158 naciones.
Al mismo tiempo, la compañía anunció resultados históricos: por primera vez superaron los 400.000 millones de dólares en ingresos, con un beneficio neto de 132.000 millones.
Esta noticia generó algo de vértigo entre los inversores. Según Financial Times, las acciones de Alphabet cayeron hasta un 7 % horas después del anuncio, aunque la caída se redujo a un 1,5 %. Microsoft vivió una reacción similar tras su último reporte. Aunque estas cifras de gasto son sorprendentes, cuando los resultados acompañan, el temor de los inversores suele ser temporal.
Según informó Fortune, Sundar Pichai defendió la decisión asegurando que esta inversión es “una mirada al futuro”. Explicó que la demanda de servicios en la nube y de DeepMind (con su modelo Gemini) es extraordinaria y que por ello es necesario invertir a ese nivel. Además, señaló que las búsquedas con IA ya superan a las tradicionales y que Google Search creció un 17 % respecto al año pasado. La cartera de pedidos para sus servicios en la nube también aumentó un 55 % en el último trimestre.
Sin embargo, Pichai reconoció que siguen existiendo limitaciones importantes como la capacidad de cómputo, los problemas en la cadena de suministro de chips y las restricciones energéticas, lo que retrasa la puesta en marcha de nuevos centros de datos. Con esto, adelantó a los inversores que no deben esperar un retorno inmediato de esta inversión.
El chatbot Gemini de Google está en un momento destacado. Gracias a éxitos virales como Nano Banana y a su buen desempeño en benchmarks, además de ser elegido por Apple para potenciar Siri, ya supera los 750 millones de usuarios. Aunque OpenAI con ChatGPT sigue liderando, Google está acortando distancias y la competencia está más intensa que nunca.
Lo que realmente da ventaja a Gemini no son solo los números, sino que Google ha logrado reducir los costes de su servicio en un 78 % gracias a mejoras en los modelos y la eficiencia operativa. Esto significa que su IA no solo es cada vez más competitiva en rendimiento sino también más económica. Mientras OpenAI depende principalmente de ChatGPT, Google cuenta con un amplio respaldo en publicidad, nube y otros ingresos, dándole un gran margen para este aumento en su presupuesto de inversión.
En resumen, Google ha olido la oportunidad que brinda la IA y está decidido a invertir más que el PIB de más de 150 países para consolidarse en el futuro tecnológico.



