Hace tres años, el lanzamiento de ChatGPT puso a Google en alerta máxima, declarando un "código rojo" ante la amenaza clara que representaba este nuevo modelo de inteligencia artificial para su negocio principal: las búsquedas en internet. Sundar Pichai comenzó a tomar medidas rápidamente, aunque los primeros intentos con Bard fueron bastante problemáticos y llenos de errores.
Sin embargo, desde esos primeros tropiezos, el progreso de Google ha sido impresionante, y sus modelos de inteligencia artificial han ido acumulando numerosos éxitos. Ya lo vimos con Gemini 2.5 Pro y Nano Banana, pero ahora con Gemini 3, Google ha consolidado un modelo que, según sus propios benchmarks, supera a la competencia en la mayoría de los aspectos.
Este avance resulta sorprendente, especialmente considerando que OpenAI parecía dominar el mercado con ChatGPT, que sigue siendo más popular pero empieza a sentir la presión de rivales cada vez más fuertes.
Actualmente, Google está demostrando que sabe cómo jugar bien sus cartas en este campo. DeepMind se ha convertido en un referente en inteligencia artificial avanzada, y el hecho de que Google cuente con su propia infraestructura tecnológica —desde nube hasta chips y modelos propios— augura un futuro prometedor para la compañía.
Todo esto lo comentamos en el episodio 32 de Crossover, donde repasamos esos inicios inciertos de Google con la IA y cómo logró superar sus dudas para apostar con todo por esta tecnología, un movimiento que también implica riesgos importantes. Sin duda, se trata de una época emocionante para el mundo de la inteligencia artificial.



