A veces puede resultar complicado seguir el ritmo de las innovaciones que trae la inteligencia artificial. Sin embargo, esto también refleja una competencia muy fuerte en el sector. Aunque pareciera que empresas como OpenAI o Google tenían el dominio asegurado, la realidad es que aún hay mucho en juego. Lo que empezó como una carrera por crear los modelos más potentes ha evolucionado hacia una lucha por ofrecer el mejor rendimiento al menor costo posible. En esta nueva etapa, China está tomando la delantera.
Durante años, la conversación sobre IA giraba en torno a qué modelo era más capaz: quién superaba más pruebas, resolvía problemas complejos o generaba mejores respuestas. Pero ahora, el precio vuelve a ser un factor clave para decidir qué modelo adoptar. En esta transición, las startups chinas se están destacando por crear modelos que no solo son potentes, sino también sorprendentemente económicos.
Un buen ejemplo de esto es Qwen, el ecosistema de modelos abiertos de Alibaba. Según datos analizados por el ATOM Project, es la familia de modelos más descargada del mundo. Nathan Lambert, investigador del Allen Institute for Artificial Intelligence, señaló en la conferencia PyTorch que Qwen está igualando en capacidad a todo el ecosistema estadounidense de modelos abiertos. Alibaba ha logrado desarrollar modelos que cubren desde tamaños pequeños hasta versiones con 235.000 millones de parámetros, ofreciendo soluciones para diversas necesidades empresariales.
Además del aspecto técnico, su uso real en empresas destaca. En octubre, Brian Chesky, CEO de Airbnb, sorprendió al afirmar que su empresa "confía mucho en el modelo Qwen de Alibaba" debido a su rapidez, bajo costo y potencia. Esta declaración es significativa porque refleja cómo una empresa estadounidense de primer nivel prefiere un modelo chino abierto, cambiando la percepción que se tiene en la industria.
No obstante, según Kai Williams, autor de la newsletter ‘Understanding AI’, aunque varias empresas estarían interesadas en adoptar Qwen, por motivos de imagen o regulaciones, muchas no pueden hacerlo debido al origen chino del modelo. Esta es la principal barrera que enfrenta Qwen y otros modelos chinos para su adopción general, especialmente en un contexto geopolítico cada vez más complicado.
Por otro lado, Kimi K2 Thinking ha sorprendido al posicionarse como posiblemente el mejor modelo abierto en términos de rendimiento en pruebas, incluso superando a modelos creados por OpenAI, Google o Anthropic, según el análisis de Artificial Analysis.
Otra innovación importante fue DeepSeek R1, lanzado en enero, que llegó poco después del anuncio del modelo de razonamiento o1 de OpenAI. La diferencia clave es que DeepSeek hizo públicos los parámetros de su modelo, lo que generó mucho ruido, incluso logrando superar por un tiempo a ChatGPT como la app más descargada en la App Store de iOS. Este lanzamiento afectó el mercado, provocando caídas en las acciones de Nvidia y acelerando la integración del modelo en productos chinos. Actualmente, se espera que DeepSeek anuncie su próximo modelo de razonamiento profundo, aunque aún no hay mucha información al respecto.
Frente a este avance chino, Estados Unidos también ha respondido. En 2023, OpenAI lanzó sus modelos abiertos en agosto, IBM presentó Granite 4 en octubre, y compañías como Google, Microsoft, Nvidia y el Allen Institute for AI lanzaron nuevos modelos ‘semi-abiertos’. Sin embargo, ninguno ha alcanzado el nivel de los principales modelos abiertos chinos.
Nathan Lambert, que lidera iniciativas para impulsar una nueva generación de modelos abiertos en Estados Unidos, reconoce que el progreso es lento y que la brecha con China se está ampliando. Todo parece indicar que 2026 será un año crucial para definir cómo las empresas adoptarán estas tecnologías y qué modelo se impondrá en un escenario cada vez más amplio y competitivo.



