Las grandes empresas tecnológicas están buscando diversas formas de sacar provecho económico de sus herramientas de inteligencia artificial más allá de las suscripciones tradicionales. Saben que en pocos años casi todos utilizaremos IA, pero no todos estarán dispuestos a pagar por ello. Por eso, Google ha dado un paso importante en el ámbito de las compras asistidas por IA.
Recientemente, la compañía anunció que incorporará anuncios personalizados dentro de su modo de compras impulsado por su modelo Gemini. Esta novedad permitirá que los anunciantes ofrezcan promociones exclusivas a usuarios que estén a punto de comprar a través del chatbot de Google, una estrategia que busca monetizar la IA y competir directamente con OpenAI y otros actores en este nuevo campo.
Lo que cambia con esta medida es que ahora las tiendas podrán mostrar descuentos o envíos gratis justo al finalizar la compra, todo sin que el usuario tenga que salir de la experiencia con la IA. La idea es que el asistente virtual acompañe al usuario durante todo el proceso de compra.
Este avance supone un cambio importante respecto al clásico modelo de anuncios en los resultados de búsqueda —que actualmente genera miles de millones para Google pero se ve amenazado por el auge de los chatbots—. Al aprovechar su dominio en las búsquedas en línea, Google quiere posicionar su IA frente a miles de millones de usuarios.
Aunque Gemini todavía no ha alcanzado la popularidad de ChatGPT, la empresa busca ofrecer nuevas funciones para atraer más usuarios. En esta nueva función publicitaria, la IA utilizará el contexto de la conversación para mostrar ofertas relevantes en el momento justo. Los minoristas podrán definir las promociones que quieren mostrar, y Google decidirá cuándo mostrarlas para maximizar su efectividad.
Por ahora, el enfoque está en descuentos, pero la idea es ampliar la oferta con paquetes especiales y envíos gratuitos. Algunas marcas que ya forman parte de esta iniciativa son Petco, e.l.f. Cosmetics y Samsonite.
Google no está solo en esta carrera. OpenAI, por ejemplo, tiene una función para comprar productos directamente desde ChatGPT, cobrando una comisión por las ventas. Microsoft, por su parte, lanzó Copilot Checkout, destacando que las compras con su asistente aumentan las ventas en un 53% en los primeros 30 minutos de interacción.
Además, Google presentó el "Universal Commerce Protocol", un sistema de código abierto desarrollado junto a grandes cadenas como Walmart, Target y Shopify. Este protocolo busca convertirse en un estándar que permita a cualquier agente de IA buscar y comprar productos sin salir de la plataforma de Google. Empresas como Kroger, Lowe's y Papa John's ya están experimentando con estas herramientas para preparar sus negocios para el futuro del comercio asistido por inteligencia artificial.
A pesar de estas innovaciones, todavía existe cierta desconfianza a la hora de comprar directamente desde un chatbot, ya que la herramienta aún no es totalmente confiable y esto puede afectar la imagen de las tiendas. Por eso, muchas marcas están desarrollando sus propios agentes de IA para tener mayor control sobre cómo se presentan y entregan sus productos.
Según análisis de McKinsey, el mercado del comercio impulsado por IA podría representar una oportunidad global de entre 3 y 5 billones de dólares para el año 2030. Sin duda, la integración de la inteligencia artificial en las compras cambiará la forma en que adquirimos productos en el futuro cercano.



