A principios de este año se confirmó un acuerdo entre Apple y Google que apunta directamente a mejorar la inteligencia artificial de Apple y a avanzar en una experiencia más personalizada para Siri. Sin embargo, muchos detalles sobre este pacto siguen siendo un misterio, desde sus condiciones específicas hasta el impacto económico que tendrá para ambas compañías. Esta falta de claridad puede resultar frustrante para algunos, especialmente para los inversores.
Es curioso que el anuncio oficial del acuerdo se haya dado solo a través de los canales de Google, mientras que Apple no ha emitido un comunicado paralelo. Esto no pone en duda la existencia del pacto, pero sí muestra que la información pública se concentra en una sola fuente.
Cuando se planteó la pregunta sobre esta relación en la última conferencia de Alphabet con sus inversores, el analista Ken Gawrelski de Wells Fargo quiso entender cómo se alinean estos acuerdos con socios como Apple, especialmente cuando el valor está cada vez más ligado a la utilidad dentro de la plataforma y no solo a la publicidad tradicional basada en clics. También mencionó la nueva colaboración con Apple en Siri.
La respuesta de Philipp Schindler, director comercial de Google, evitó entrar en detalles del acuerdo y desvió la conversación hacia el desempeño general del buscador y la influencia creciente de la inteligencia artificial en su monetización, hablando sobre herramientas como AI Overviews, AI Mode y el impacto del proyecto Gemini. Pero no aclaró cómo se trabaja específicamente con Apple ni cómo se alinean los incentivos en esta colaboración.
Por su parte, Tim Cook, en la conferencia con inversores de Apple, fue un poco más directo. Al ser preguntado por la alianza con Google, defendió su enfoque tecnológico, destacando que la IA de Apple es “la base más capaz para Apple Foundation Models” y que esta colaboración permitirá desbloquear muchas experiencias e innovar de manera significativa. Además, reiteró que el procesamiento seguirá realizándose en el dispositivo y en entornos de computación privada para proteger la privacidad. Sin embargo, Cook fue claro al decir que no revelarán los detalles del acuerdo.
En estos encuentros con inversores, a diferencia de los comunicados oficiales, suelen salir a la luz detalles y matices importantes que no se mencionan en la comunicación corporativa tradicional. Por eso, aunque oficialmente se conoce poco, estas conversaciones son esenciales para entender hasta dónde están dispuestas las compañías a llegar en sus explicaciones públicas sobre acuerdos con impacto estratégico, de producto o financiero.



