Una imagen en blanco y negro de una familia humilde española de los años 50 se ha convertido en el centro de una polémica viral en X. Todo comenzó cuando un usuario publicó la foto junto con la frase irónica “Con Franco vivíamos mejor”. La imagen llamó la atención y generó muchas reproducciones, pero también dudas sobre si realmente se trataba de una fotografía tomada en España.
Para aclarar estas dudas, varios usuarios recurrieron a Grok, una inteligencia artificial que se usa habitualmente en la plataforma para verificar información. Sin embargo, Grok cometió un error y clasificó la foto como una imagen estadounidense de la Gran Depresión, atribuida al fotógrafo Walker Evans y a la familia Burroughs. Este fallo se difundió rápidamente, y muchas publicaciones tomaron esta información errónea como verdadera, desacreditando así el contexto original de la foto.
Ante esta situación, una usuaria que se presenta como historiadora decidió investigar más a fondo usando la búsqueda inversa de imágenes en Google Lens. Así descubrió que la fotografía pertenece al archivo de la Universidad de Málaga y está catalogada como tomada en agosto de 1952, en Málaga, España. Forma parte de una serie de reportajes sobre viviendas españolas de esa época.
Cuando la historiadora le presentó a Grok la documentación correcta, la inteligencia artificial se mostró inflexible durante horas, manteniendo que su información era correcta y que había detectado un error en el archivo español. Incluso con pruebas visuales y enlaces directos, Grok tardó casi dos horas en admitir su equivocación, mientras tanto, las publicaciones con la versión errónea habían acumulado miles de vistas, y las aclaraciones recibieron mucha menos atención.
Este incidente refleja un problema cada vez más común en la plataforma, donde miles de usuarios confían mucho en la IA para verificar datos, delegando la tarea que normalmente requiere consultar diversas fuentes. Esta confianza ciega puede propagar desinformación masiva, sobre todo en un entorno donde la información puede usarse con fines políticos o para manipular opiniones.
Aunque en este caso las consecuencias no fueron graves, sirve como un recordatorio del poder y las limitaciones actuales de las herramientas de inteligencia artificial, y de la importancia de contrastar siempre la información, especialmente en temas históricos o sensibles.



