China acaba de aprobar sus primeros vehículos de pasajeros con conducción autónoma de nivel 3 (L3), lo que significa que los conductores podrán soltar el volante en ciertas situaciones específicas. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT) anunció que Changan Automobile y BAIC ya cuentan con la autorización para fabricar coches eléctricos con esta tecnología, aunque con restricciones en las zonas donde pueden usarse y en los límites de velocidad.
Pero, ¿qué implica realmente el nivel 3? Actualmente, la mayoría de los sistemas de asistencia a la conducción que vemos en los coches inteligentes están en el nivel 2, que obligan a que el conductor mantenga las manos en el volante todo el tiempo. Con el nivel 3, que se denomina "hands-off" según la organización internacional SAE, el vehículo puede hacerse cargo de todas las tareas de conducción bajo ciertas condiciones, pero el conductor debe estar atento y listo para intervenir si lo requiere la situación. Para tener una referencia, el nivel 5 sería la autonomía total, sin necesidad de que ninguna persona intervenga en ningún momento.
En cuanto a las aprobaciones concretas, el modelo de Changan, empresa estatal con base en Chongqing, podrá conducir de manera autónoma en calles urbanas con tráfico y a una velocidad máxima de 50 km/h mientras su sistema esté activo. Por otro lado, el coche de BAIC bajo la marca Arcfox (el sedán Alpha S) estará autorizado para funcionar en autopistas y vías rápidas hasta 80 km/h. Ambos vehículos son completamente eléctricos y sólo podrán operar en áreas específicas: el Changan Deepal SL03 en ciertos tramos de Chongqing, y el Arcfox Alpha S en algunos accesos a autopistas en Pekín que conectan con aeropuertos.
¿A qué se debe que China esté acelerando en esta tecnología ahora? El país considera la conducción autónoma como un objetivo estratégico similar al que tuvo para impulsar su industria de vehículos eléctricos, que han tenido gran impacto internacional. Las autoridades quieren que China lidere este sector para el año 2035. Según Zhang Yongwei, secretario general de China EV100, dos de cada tres vehículos nuevos vendidos en el país este año contarán con capacidad de conducción autónoma de nivel 2 o superior.
Los expertos ven esta aprobación como una señal de que el gobierno chino está dispuesto a flexibilizar regulaciones para el mercado y probablemente ofrecerá licencias de fabricación a más compañías de forma gradual.
De hecho, la industria ya estaba lista para este avance. Varios fabricantes de gama alta, como Zeekr de Geely y Seres apoyado por Huawei, han desarrollado coches inteligentes que cumplen con los estándares de nivel 3. Además, Andrew Fan, director financiero de Hesai Group, el principal fabricante mundial de sensores lidar, indicó que la industria automotriz china lleva tiempo avanzada en tecnologías para la próxima generación de autónomos, incluso antes de que Pekín diera luz verde oficial. El costo de los sensores lidar necesarios para nivel 3 varía entre 500 y 1,000 dólares, y la demanda crece conforme los fabricantes chinos intensifican el desarrollo.
Comparando con Occidente, Mercedes-Benz lidera con su sistema Drive Pilot de nivel 3, aprobado en Alemania este año para usar en autopistas a velocidades de hasta 95 km/h, el sistema certificado más rápido para conducción autónoma condicional. Tesla, por su parte, sigue actualizando su sistema Full Self Driving, que actualmente opera en un nivel 2 avanzado. Otros fabricantes como BMW y BYD también prueban coches con nivel 3 en ciudades chinas como Pekín.
De cara al futuro, el MIIT ha asegurado que trabajará junto a otras autoridades para supervisar estos vehículos mientras fomenta el desarrollo de la tecnología en el país. Tanto Changan como BAIC usarán estos modelos para programas piloto en las áreas indicadas. Aunque por ahora no hay una fecha concreta para la comercialización, los fabricantes ya pueden comenzar la producción tras recibir la aprobación oficial.
Además de estos dos fabricantes estatales, varias empresas de robotaxis como Apollo Go de Baidu, Pony AI y WeRide están avanzando en la implantación de vehículos autónomos de nivel 4 a nivel global, un nivel que no requiere conductor humano.
Este movimiento refuerza la estrategia de China por posicionarse como líder mundial en tecnología de vehículos autónomos en los próximos años.


