Aunque China ya no es el país más poblado del mundo, sigue contando con un recurso crucial: su enorme población. Actualmente, India supera a China con unos 1.464 millones de habitantes, mientras que China tiene cerca de 1.408 millones. La población china ha ido disminuyendo en los últimos años, debido a la baja tasa de natalidad y al envejecimiento de su gente, pero sigue siendo una cifra impresionante.
El gobierno chino sabe muy bien el valor de este capital humano, especialmente en un momento en el que rivaliza con Estados Unidos por la supremacía global. La tecnología será determinante para definir cuál de los dos países ejercerá más influencia en el mundo. Por eso, el gobierno estadounidense está intentando frenar lo más posible el avance tecnológico chino.
Para competir en igualdad de condiciones, China necesita talento, y sabe dónde buscarlo: dentro de su propia población. Así, ha impulsado la creación de centros educativos de élite que atraen a los mejores estudiantes del país. Los hermanos Chen son un claro ejemplo. Hoy, son los fundadores y máximos responsables de una empresa china que podría conquistar el mercado dominado actualmente por NVIDIA en ese país.
Cambricon Technologies ya es una de las compañías más valiosas de China
Chen Tianshi y Chen Yunji son piezas clave en Cambricon Technologies. Tianshi es presidente y director general, mientras que Yunji, experto en desarrollo de procesadores para redes neuronales, actúa como asesor y responsable tecnológico. Ambos se formaron en un programa de élite de la Academia China de Ciencias, donde ahora también investigan y enseñan.
Lo que los hace complementarios es su especialización: Tianshi destaca en diseño de chips y Yunji en inteligencia artificial. En la Academia, crearon un proyecto para desarrollar un procesador dedicado al aprendizaje profundo, que finalmente les permitió fundar su empresa. Aunque no tiene la misma fama que Huawei o Moore Threads, Cambricon es una de las firmas con más potencial en el diseño de GPU para IA.
La empresa ha conseguido la aprobación de la Bolsa de Shanghái para recaudar 560 millones de dólares. Ese dinero será invertido en el diseño de cuatro chips para el entrenamiento y la inferencia de modelos de inteligencia artificial, además de en el desarrollo de una alternativa propia a CUDA, la plataforma de NVIDIA. En el último año, sus acciones se han triplicado, reflejando el buen rumbo de la compañía.
La importancia estratégica de la inteligencia artificial para China, en su batalla tecnológica y comercial contra Estados Unidos, impulsa a empresas de diseño de hardware para IA y de desarrollo de modelos avanzados de lenguaje. Pero hay otro factor que también potenciará el crecimiento, tanto de Cambricon como de otras empresas chinas dedicadas al diseño de circuitos integrados para IA.
El gobierno chino ha decidido que los centros de datos estatales del país usen, como mínimo, un 50% de circuitos integrados fabricados en China en sus servidores. Esta medida apunta a impulsar la innovación nacional y reducir la dependencia de tecnologías extranjeras. Es probable que en el futuro se extiendan políticas similares para fomentar el uso de chips chinos también en centros de datos privados, consolidando así la industria local.
Con esta estrategia, China busca aprovechar su talento y recursos para ganar terreno en la llamada “guerra de los chips” frente a Estados Unidos, reforzando su posición en el competitivo mundo de la inteligencia artificial y la tecnología avanzada.



