Hasta hace poco esto solo era un rumor, pero ahora SpaceX lo ha confirmado oficialmente: la compañía ha adquirido xAI, la empresa de inteligencia artificial también fundada por Elon Musk. Aunque no se revelan detalles financieros ni específicos del acuerdo, el comunicado deja claro que la intención es combinar la IA, los cohetes y la conectividad espacial dentro de una estrategia unificada.
SpaceX presenta esta compra como parte de una integración vertical, con un tono más ideológico que corporativo, haciendo énfasis en conceptos como la libertad de expresión y una misión casi existencial. Sin embargo, no se ofrecen datos concretos sobre cómo se concretará esta alianza.
La argumentación que plantean se centra en los límites actuales de la inteligencia artificial: los grandes centros de datos requieren enormes cantidades de electricidad y sistemas de refrigeración, lo que genera un consumo energético difícil de sostener en tierra sin afectar a comunidades y al medio ambiente. Por eso, proponen trasladar el procesamiento de datos a lugares donde la energía sea abundante y constante.
En este sentido, describen una constelación de satélites que funcionarían como centros de datos en órbita, aprovechando la energía solar casi continua y con costos operativos más bajos. Se apoyan en su ecosistema actual, usando la red Starlink y su próxima generación de satélites capaces de conectarse directamente con móviles, sin necesidad de torres terrestres. La idea es convertir la órbita en una extensión más de su infraestructura digital, no solo lanzar más satélites.
Para hacer esto posible, SpaceX apuesta por Starship como pieza clave. Afirman que hasta ahora no existía un vehículo capaz de poner en órbita la masa necesaria para una infraestructura así. Incluso en un año récord como 2025, solo se lanzaron unas 3.000 toneladas al espacio, y el despliegue de satélites ha impulsado mejoras continuas en los cohetes Falcon. Ahora quieren repetir el proceso con Starship, empezando por los Starlink V3.
En cuanto a cifras, SpaceX habla de lanzamientos cada hora y una capacidad de carga de 200 toneladas por vuelo, lo que permitiría enviar millones de toneladas al espacio anualmente. Según sus cálculos, un millón de toneladas de satélites generaría 100 gigavatios de capacidad de cómputo para IA cada año, con planes de llegar incluso a un teravatio anual. Además, estiman que en solo 2 o 3 años, la forma más económica de generar computación para IA será hacerlo desde el espacio.
Por otro lado, esta compra también incluye una red social: xAI absorbió X en marzo de 2025. Esto añade una dimensión distinta al proyecto, dado que SpaceX tiene una imagen más ligada a la ingeniería y los proyectos estratégicos, mientras que X (antes Twitter) ha estado en el centro de críticas, especialmente por contenidos controvertidos en la generación de imágenes. Es un aspecto relevante porque el movimiento no solo afecta a la tecnología, sino también a la reputación.
Aunque este anuncio abre un camino con gran potencial para el ecosistema tecnológico de SpaceX, conviene mantener ciertas reservas. La trayectoria de Elon Musk muestra su habilidad para convertir ideas complejas en realidad, pero también está marcada por promesas que a veces se retrasan o se modifican con el tiempo. Por eso, el siguiente paso importante será ver cómo se materializan estas intenciones más allá de los comunicados oficiales.



