El soterramiento de la A-5 se ha convertido en un verdadero problema para los vecinos. No solo los atascos se han vuelto parte del día a día, sino que las obras han obligado a modificar el recorrido, creando una especie de circuito que parece sacado de Mario Kart, con curvas inesperadas, salidas imprevistas y maquinaria pesada por doquier.
Para los peatones, la situación es cada vez más complicada al cruzar de un lado a otro de la autovía. Sin embargo, hay una luz al final del túnel: la promesa de poder atravesar la carretera a través de un parque en la parte superior, en lugar de hacerlo por oscuros y poco acogedores pasadizos, está cada vez más cerca.
De momento, sin embargo, cruzar entre el barrio de Batán hacia Lucero o Aluche es casi imposible. Por eso, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido intervenir usando tecnología de inteligencia artificial.
Hace unas semanas, en la zona cercana a la calle Villagarcía, a la altura del enlace con Batán, se instalaron dos semáforos nuevos para controlar un cruce complicado. Aprovechando esta novedad, los vecinos comenzaron a pedir pasos de peatones para facilitar el acceso a pie a los barrios cercanos y al transporte público, que aunque está a menos de un kilómetro, se ha vuelto difícil alcanzar a pie desde que empezaron las obras.
Ahora se sabe que el Ayuntamiento aprovechará estas obras para probar semáforos inteligentes con inteligencia artificial. Estos semáforos, que ya cuentan con cámaras para monitorear el tráfico, detectarán cuántos peatones esperan para cruzar y ajustarán la duración de la luz verde en función de la demanda, regulando el paso tanto de peatones como de vehículos de manera más eficiente.
Esta zona es especialmente complicada porque hay colegios situados entre la Casa de Campo y las obras, por lo que el sistema priorizará el paso de peatones en las horas de entrada y salida de los estudiantes.
Aunque el uso de semáforos con inteligencia artificial no es algo nuevo en Madrid, su instalación se ha ido extendiendo a puntos con mucha afluencia de peatones, como el cruce entre la calle Princesa y Alberto Aguilera, los puentes de Segovia y San Isidro, o la plaza de Grecia cerca del Estadio Metropolitano, donde ayudan a regular el tráfico durante conciertos y grandes eventos para facilitar la circulación.
En definitiva, aunque el soterramiento de la A-5 ha complicado la vida a la gente, el Ayuntamiento busca soluciones tecnológicas para aliviar las dificultades de movilidad, especialmente para los peatones.



