Las estaciones de tren en Shenzhen están llenas de viajeros durante el día, pero por la noche se convierten en un punto clave para otro tipo de tráfico: las robofurgonetas. Se trata de pequeños vehículos autónomos que se encargan de repartir paquetes y cada vez se ven más en China.
Estas ‘robovans’, como se les llama, son similares a los robotaxis, pero diseñadas para el transporte de mercancías. Según Nikkei Asia, tienen una capacidad de tres metros cúbicos y pueden cargar hasta 500 kilos. Se desplazan a baja velocidad y emiten señales sonoras para evitar accidentes con peatones. Si detectan a alguien a menos de dos metros, se detienen automáticamente. Su función principal es llevar los paquetes hasta los andenes, donde los operarios los suben a los trenes para que luego sean entregados en centros logísticos.
La empresa líder en este sector es Neolix, con sede en Pekín. En su sitio web presumen de haber desplegado ya 10.000 robofurgonetas en 300 ciudades de 15 países. Su presidente, Will Zhao, estima que en los próximos diez años podría haber hasta 10 millones de estos vehículos circulando.
Sin embargo, el reparto autónomo todavía enfrenta varios retos. Uno de los principales es que las robofurgonetas son mucho más lentas que los repartidores humanos. Además, su uso se limita por ahora a espacios cerrados, como estaciones o aeropuertos, y la inversión necesaria es bastante alta. Zhao confía en que, a medida que estas máquinas se vuelvan más seguras, podrán aumentar su velocidad y superar en eficiencia al reparto tradicional.
No es casualidad que China lidere este tipo de entrega automatizada, pues también es el país con mayor volumen de compras online. Según datos de la oficina postal estatal china, en 2024 se repartían 5.400 paquetes por segundo, con un promedio de 100 paquetes por persona al año. Para comparar, en Estados Unidos esta cifra era de 66 paquetes por persona en el mismo año.
La competencia en el mercado chino de comercio electrónico es feroz, lo que provoca una guerra constante de precios entre gigantes como JD Logistics, ZTO Express, SF Holding y Meituan. Aunque el mercado crece y la cantidad de envíos es enorme, los márgenes de beneficio son muy ajustados.
El envío rápido es clave para los consumidores chinos, que no aceptan esperar ni siquiera un día. Muchas empresas están apostando fuerte por entregas en el mismo día e incluso en solo media hora.
Esta presión es especialmente palpable en el sector de reparto de comida, donde la competencia agresiva genera pérdidas para empresas como Meituan o JD.com, así como para los restaurantes, que se ven obligados a hacer promociones con márgenes mínimos. Según Bloomberg, hay cafeterías que necesitan enviar ocho pedidos a domicilio para igualar el beneficio de una venta realizada en el local.
China avanza a gran ritmo en logística autónoma, pero aún queda camino por recorrer para que las robofurgonetas sean la norma en las entregas diarias.



