A finales del año pasado, Microsoft tomó una decisión arriesgada: integró Copilot dentro de Microsoft 365 y aumentó el precio de la suscripción, sin ofrecer la opción de desactivar esta nueva función. Lo que parecía un intento por atraer más usuarios a Copilot, ahora se ha convertido en un problema legal. Australia ha llevado a Microsoft a los tribunales por presuntamente haber engañado a 2,7 millones de usuarios.
Según informa Reuters, la Comisión Australiana de Competencia y Consumo ha presentado una demanda contra Microsoft. Acusan a la compañía de hacer creer a los usuarios que debían aceptar el aumento de precio obligatorio para seguir usando Microsoft 365 con Copilot. En realidad, existía una tercera opción que permanecía oculta: al intentar cancelar la suscripción, aparecía la posibilidad de mantener el plan original sin Copilot y sin pagar más, algo que no fue claramente comunicado.
Este cambio se implementó en 2024 en Australia y otros países del sudeste asiático. Los usuarios de Microsoft 365 vieron cómo su servicio integraba Copilot, pero con un aumento del costo considerable: el plan personal subió un 45% y el familiar un 29%. El problema fue que Microsoft no informó adecuadamente sobre la opción de quedarse en el plan clásico sin Copilot, lo que hizo que muchos aceptaran la subida sin saber que podían evitarla.
La comisión australiana sostiene que Microsoft incumplió la ley de defensa del consumidor y le exige sanciones, indemnizaciones para los afectados, medidas cautelares y el pago de costas judiciales. La multa máxima podría llegar a los 50 millones de dólares australianos, que equivaldrían a tres veces el beneficio obtenido. En caso de no poder cuantificar esos beneficios, la multa sería del 30% del volumen de negocio durante el tiempo que duró la infracción.
Este caso también evidencia el uso de lo que se conoce como “patrones oscuros”, técnicas diseñadas para manipular a los usuarios y que terminen tomando decisiones que favorecen a la empresa. Hace unos años, en España, se sancionó a una empresa de marketing por usar este tipo de prácticas para obtener más datos personales. Estas tácticas se pueden ver en páginas como Ryanair o Booking, que presionan a los usuarios para que contraten seguros o reserven rápido para no perder la oferta.
El caso de Microsoft refleja además un problema más amplio en la industria de la inteligencia artificial: la inversión que requiere esta tecnología es enorme, pero el retorno económico es muy limitado. Las suscripciones se están convirtiendo en la forma más común de monetizar estas herramientas, con planes que en ocasiones superan los 200 dólares. Microsoft, en medio de un mercado cada vez más competitivo, intentó aumentar sus usuarios para Copilot sin ser transparente, y eso le ha salido caro.



