Hay quien siempre juega el mismo número en la Lotería de Navidad, y otros recorren medio país buscando esa combinación soñada o una fecha especial. A esta mezcla de tradiciones y supersticiones se suma ahora un nuevo protagonista: ChatGPT.
La pregunta ya no es solo si la inteligencia artificial podría adivinar el número ganador, algo que claramente no puede hacer. Va más allá, pues muchos confían plenamente en lo que dice la IA, aunque sepamos que no hay base real para sus predicciones.
Con la llegada de la Navidad, el interés por la Lotería vuelve a crecer, y con ella reaparece ChatGPT como un invitado habitual en estas fechas. Cada año, cientos de españoles le preguntan al chatbot de OpenAI por el número que saldrá ganador del Gordo, con la esperanza de que pueda descifrarlo. Pero la verdad es que aquí solo decide el azar.
El sorteo se realiza con dos bombos y un mecanismo manual que garantiza que todas las bolas tengan el mismo peso y tamaño, asegurando así que cada número tenga exactamente las mismas oportunidades de ser elegido. El proceso es totalmente aleatorio y la probabilidad de acertar es de apenas 0,001 %.
Si alguna vez has probado a preguntarle a ChatGPT cuál será el número ganador del 22 de diciembre, sabrás que su respuesta no te defrauda: “No puedo decirte con certeza cuál será el número ganador. Y de hecho, nadie puede hacerlo. Cada número del 00000 al 99999 tiene la misma probabilidad de salir premiado”.
El chatbot no intenta engañarnos y aclara que aunque existan teorías, supersticiones o incluso intentos con inteligencia artificial para predecir números, en realidad esos métodos carecen de fundamento: la probabilidad es siempre una entre cien mil.
Si se insiste, ChatGPT suele terminar por dar un número al azar. Si le pides un número basado en datos matemáticos o en el historial de combinaciones ganadoras, advierte que se trata solo de un número simulado sin ninguna garantía, y así lo hace. Por ejemplo, podría sugerirte el 32704, pero si repites la pregunta en distintas ocasiones, te dará respuestas diferentes, sin ninguna pauta que se repita.
Actualmente, chatbots como ChatGPT o Gemini están reemplazando a los buscadores tradicionales cuando buscamos información o explicaciones detalladas. Incluso Google está adaptando su plataforma para incluir este tipo de interacción directa con la inteligencia artificial. En lugar de hacer una búsqueda clásica, cada vez es más común mantener una conversación con la IA para obtener respuestas rápidas, sencillas y accesibles. Aunque hay preguntas, como el número ganador de la Lotería, que simplemente no tienen respuesta.
El uso de la inteligencia artificial ha dado pie a formas muy curiosas de superstición digital. Desde mantener conversaciones de tipo sentimental con la IA, hasta usarla como sustituto de la terapia o incluso para evitar relacionarnos con otras personas. En el caso de la lotería, pedirle a ChatGPT que elija un número por nosotros se suma a esas tradiciones populares de buscar “buena suerte”, como pasar el décimo por la barriga de una embarazada o por una figura religiosa. Es otra forma más en la que abrimos la puerta a la inteligencia artificial, con la esperanza de que esta vez acierte.



