Desde principios de este año en Estados Unidos y desde octubre en España, Google ha lanzado AI Mode, su nuevo sistema de búsqueda potenciado con inteligencia artificial. Aunque aún está en fase inicial, ya está probando una función que podría no gustar a todos: la inclusión de publicidad dentro de las respuestas generadas por la IA.
El consultor SEO Brodie Clark detectó esta novedad y compartió una captura donde se ven tarjetas con resultados patrocinados identificados como “Sponsored”. Estos anuncios aparecen al final de la conversación, dentro de la misma interfaz generativa, lo que representa un cambio importante frente a la clásica búsqueda donde la publicidad suele estar en los márgenes.
En la imagen compartida por Clark, la parte superior muestra dos tarjetas con información orgánica y sus enlaces naturales, seguidas por un mapa y más resultados informativos, también sin publicidad. Pero lo llamativo ocurre al final, donde surgen dos tarjetas con la etiqueta “Sponsored”, es decir, anuncios integrados dentro de la interacción conversacional. Hay que destacar que el texto generado por la IA no aparece en la captura.
Google confirmó a 9to5Google que se trata solo de pruebas intermitentes y que, por ahora, no hay planes de implementar estos anuncios a gran escala. Esto implica que algunos usuarios podrían comenzar a ver publicidad en AI Mode, aunque no está claro si estas pruebas solo se están realizando en Estados Unidos o también en otros países como España, donde el servicio ya está disponible.
No es algo exclusivo de Google. La directora financiera de OpenAI ha mencionado que podrían incluir anuncios para usuarios gratuitos de ChatGPT, mientras que Microsoft ya muestra publicidad en su asistente Copilot en ciertos mercados.
Para Google esta estrategia tiene sentido, pues Alphabet, su matriz, obtiene gran parte de sus ingresos a través de la publicidad digital. Añadir anuncios en AI Mode sería una extensión lógica de este modelo de negocio.
AI Mode funciona mediante modelos de inteligencia artificial que generan respuestas basadas en diversas fuentes. No solo muestra datos, sino que los interpreta y presenta en forma de conversación, intentando entender las preguntas del usuario, permitiendo aclaraciones y manteniendo el contexto. Sin embargo, como cualquier IA generativa, no es perfecta: puede cometer errores, dejar información fuera o incluso inventar datos.
Por ahora, estas pruebas con anuncios en respuestas de IA son solo experimentos y habrá que esperar para ver cómo evolucionan y si Google decide extenderlos a todos sus usuarios.



