Al noroeste de Pekín se encuentra un campus universitario que no solo es el más prestigioso de China, sino también una de las instituciones más influyentes del mundo en ciencia y tecnología, incluso por encima del MIT o Stanford. Se trata de la Universidad de Tsinghua, donde se están desarrollando algunos de los proyectos tecnológicos más relevantes en la actualidad.
Tsinghua fue fundada en 1911, pero no fue hasta 1952 cuando se consolidó como una universidad politécnica. Entre sus egresados destacan figuras de gran renombre, como el Premio Nobel de Física Chen-Ning Yang y el presidente chino Xi Jinping.
Originalmente, el objetivo de Tsinghua era formar a estudiantes chinos para que continuaran sus estudios en Estados Unidos. Sin embargo, ese enfoque ha cambiado radicalmente. En plena era de la inteligencia artificial, hay un fuerte espíritu nacionalista y los alumnos suelen quedarse en China para desarrollar sus proyectos.
Según Bloomberg, Tsinghua compite de igual a igual con las mejores universidades del mundo. De acuerdo con el ranking de US News, ocupa el primer lugar a nivel mundial en ingeniería, ingeniería química e ingeniería electrónica; es segunda en ingeniería civil y nanotecnología; tercera en ciencia de materiales y cuarta en ciencias de la computación.
En cuanto a propiedad intelectual, Tsinghua lidera en publicaciones sobre IA entre las 100 más citadas y destaca en el registro de patentes, superando incluso a MIT, Stanford, Princeton y Harvard juntas. De acuerdo con datos de LexisNexis recopilados por Bloomberg, en los últimos 20 años ha registrado 4.986 patentes relacionadas con inteligencia artificial y aprendizaje automático, y solo en 2024 alcanzó las 900. Sin embargo, según el índice de IA de Stanford, las patentes más influyentes todavía están en manos estadounidenses.
La universidad también impulsa el emprendimiento a través de su incubadora de startups, llamada X-Lab, que desde su creación en 2013 ha dado vida a unas 900 empresas emergentes, muchas centradas en inteligencia artificial. Entre sus exalumnos están los fundadores de Moonshot AI, creadores del modelo Kimi K2, y Sapient Inc., que trabaja en "modelos de razonamiento jerárquico" inspirados en el funcionamiento del cerebro humano, un camino diferente al que siguen compañías como OpenAI, que apuestan por modelos de lenguaje extenso (LLM) o los “modelos de mundos” propuestos recientemente por Yann LeCun.
Por otro lado, en la carrera tecnológica contra Estados Unidos, Tsinghua también está jugando un papel clave. Un ejemplo claro es el chip ACCEL, desarrollado por un equipo de científicos de la universidad, que es 3,7 veces más rápido que el A100 de NVIDIA y mucho más eficiente. Aunque aún no se ha producido en masa, su innovación es prometedora.
En definitiva, la Universidad de Tsinghua no solo está formando a la nueva generación de ingenieros y científicos chinos, sino que también está liderando proyectos pioneros que podrían cambiar el rumbo de la tecnología a nivel global.



