La foto de la izquierda la tomé yo misma en la encimera de mi baño, y la segunda fue creada pidiéndole a Nano Banana que simulase que el paquete se había golpeado durante el transporte. Si no fuera por el logo de Gemini en la esquina inferior derecha (que se puede quitar fácilmente), la segunda imagen podría pasar perfectamente por una foto real. Esto plantea un problema serio para las tiendas online.
¿Qué está pasando? Cada vez es más común que algunos clientes usen modelos de generación de imágenes como Nano Banana para reclamar devoluciones de productos. Por ejemplo, alguien pidió una caja de huevos a domicilio y uno de los 24 estaba roto. Esta persona tomó una foto y usó Gemini para añadir más huevos rotos en la imagen, enviándola luego al servicio de atención al cliente y logrando que le aceptaran la devolución.
¿Por qué es importante? Las imágenes ya no son prueba confiable de nada. Con las primeras fotos generadas por estas herramientas que se hicieron virales, nos dimos cuenta de que tendremos que aprender a desconfiar de casi cualquier imagen que veamos. Esto no solo afecta las ventas online, sino también muchos otros escenarios: mentir a tu jefe sobre un accidente, exagerar daños para el seguro o engañar a tu pareja.
China está tomando la delantera en esta tendencia. Según informa el South China Morning Post, durante la reciente celebración del 11.11, varias tiendas recibieron pedidos de devolución acompañados de imágenes falsas generadas con IA, mostrando desde un cepillo de dientes oxidado hasta ropa deshilachada o tazas rotas. Un caso destacado por Wired relata cómo un cliente que compró cangrejos vivos pidió reembolso porque supuestamente llegaron muertos, enviando fotos y vídeos manipulados, aunque los vendedores notaron que los cangrejos tenían un número extraño de patas. Aunque esos ejemplos eran detectables, preocupa la cantidad de imágenes más sutiles que sí podrían pasar desapercibidas.
Este problema no es exclusivo de China. Por ejemplo, el caso de los huevos ocurrió en India, y en Estados Unidos ya también se han registrado situaciones similares. La firma especializada en detección de fraudes Forter señala que el uso de imágenes generadas por IA para estos engaños aumentó un 15% en 2025, coincidiendo con la llegada de modelos más avanzados como Nano Banana Pro, lo que probablemente hará que esta tendencia crezca a gran velocidad.
Por supuesto, esta técnica no funciona con todos los productos. Las devoluciones sin necesidad de regresar el artículo suelen aplicarse a productos perecederos, frágiles o de bajo valor. Pero si las imágenes ya no son prueba suficiente, las tiendas tendrán que adaptar sus métodos. Por ejemplo, podrían exigir que las fotos se tomen directamente desde sus propias aplicaciones y no permitir subir imágenes del carrete del teléfono, para evitar manipulaciones.
Queda claro que la revolución de la inteligencia artificial está cambiando la forma en que confiamos en las imágenes, especialmente en el comercio online. Esto plantea un desafío para tiendas, empresas y usuarios en general, que deberán buscar nuevas formas de verificar la veracidad de lo que ven.


