Creciente tendencia de usar IA para resumir libros en vez de leer

El uso de IA para resumir textos facilita el estudio en jóvenes, pero puede afectar la comprensión crítica y el desarrollo cognitivo. Es clave integrarla con bases sólidas para potenciar el aprendizaje sin crear dependencia. https://tinyurl.com/mu5uczc3

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MIIA
editorial
30 de noviembre de 2025·6 min de lectura
Creciente tendencia de usar IA para resumir libros en vez de leer

Marcos, un joven de 21 años, admite que le resulta muy difícil leer un libro completo porque no encuentra el tiempo, la manera ni las ganas. Por eso, cuando necesita estudiar o entender un texto para clase, recurre a la inteligencia artificial (IA). “¿Quién no la ha usado hoy en día?”, se pregunta. Raquel, de 24 años, también utiliza herramientas de IA cuando no tiene tiempo o ganas de leer. Aunque reconoce que a veces siente que se pierde historias que podrían gustarle, no se arrepiente y sabe que seguirá haciéndolo.

Para ambos, el uso de estas tecnologías no es algo preocupante, sino simplemente un cambio más propio de su generación. “No es tan impactante; las generaciones cambian, leemos de otra forma. Somos una generación que lee a través del móvil y otros dispositivos tecnológicos”, explica Marcos.

Esta búsqueda de atajos para evitar la lectura no es nueva ni exclusiva de los jóvenes actuales. Siempre ha habido estudiantes que han encontrado formas de esquivar los libros, ya sea copiando resúmenes, pidiendo ayuda a compañeros o recurriendo a páginas especializadas como El Rincón del Vago. La llegada de la IA ha hecho que evitar la lectura sea aún más sencillo. En redes sociales abundan recomendaciones de aplicaciones y webs que prometen resumir cualquier texto o libro, y hasta crear mapas mentales, presentaciones, vídeos o podcasts para quienes ni siquiera tienen tiempo para leer los resúmenes.

En estas plataformas, muchos jóvenes expresan alivio por no tener que leer cuando no les apetece. Por ejemplo, una usuaria de TikTok dice que es más “feliz” porque no tiene que leer un PDF de 765 páginas; en su lugar, solo consume el resumen y las tarjetas que una aplicación le genera.

Aunque la IA se ha vuelto habitual en nuestra vida diaria para resolver desde operaciones hasta redactar textos, la lectura en España mantiene un buen nivel. Según datos recientes, más del 65% de los españoles lee en su tiempo libre, y entre los jóvenes de 14 a 24 años ese porcentaje sube al 75,3%, desmintiendo la idea de que los jóvenes ya no leen. Sin embargo, esta realidad convive con la natural incorporación de la IA en el día a día de estos jóvenes.

Un informe de Plan International de 2025 señala que más del 60% de adolescentes y jóvenes entre 12 y 21 años usan la IA para resolver dudas escolares, aunque muchos temen desarrollar una dependencia de esta tecnología. Así, la lectura no desaparece, pero comienza a compartir protagonismo con herramientas que pueden sustituir, complementar o transformar la manera en que los jóvenes se relacionan con los textos.

Los docentes, conscientes del impacto, muestran preocupación no solo por la capacidad de la IA para redactar textos, sino por cómo delegar la lectura, la comprensión y el análisis en estas herramientas puede afectar el desarrollo de habilidades esenciales. Patricia Sánchez, profesora de Lengua y Literatura en Leganés, señala que a ciertas edades no se deben dejar tareas como la lectura en manos de la tecnología, porque esto puede impedir que los estudiantes desarrollen competencias básicas como la comprensión lectora, la escritura o el razonamiento crítico.

Organizaciones internacionales, como la Unesco y el Foro Económico Mundial, advierten que depender en exceso de la tecnología para actividades cognitivas, como la lectura, puede dañar la memoria y el aprendizaje. Investigadores de la Universidad de Chile también alertan que el uso pasivo de IA puede socavar los cimientos de la alfabetización. Subrayan que, aunque la IA tiene mucho potencial educativo, es clave practicar intensamente con textos escritos para desarrollar una buena comprensión y habilidades de escritura. Leer no solo brinda información, sino que fortalece el vocabulario, el pensamiento crítico y el razonamiento; en palabras de estos expertos, la lectura es un entrenamiento para el cerebro.

En este contexto, Patricia Sánchez no teme que sus alumnos no hayan leído ciertas obras clásicas, sino que en el futuro puedan tener dificultades para entender una noticia o para analizar y formar opiniones propias. Por eso, considera fundamental que el uso de la tecnología se base en unas competencias sólidas previas. Cuando es así, la IA puede ser una gran aliada para guiar la redacción o facilitar el aprendizaje, siempre que el estudiante aporte su propio criterio.

Por su parte, Nerea Blanco, filósofa y escritora, cree que la IA no será una herramienta que ayude realmente a la lectura, pues advierte sobre el peligro de crear dependencia y de que el cerebro deje de funcionar por confiar en que la inteligencia artificial lo explique todo. Usarla para aclarar dudas puntuales está bien, pero depender tanto puede volverse contraproducente.

Aunque el uso de la IA para evitar la lectura es más habitual en el ámbito académico, esta tendencia también se observa entre empresarios y líderes tecnológicos, que buscan optimizar el tiempo a toda costa. Nikesh Arora, CEO de Palo Alto Networks, reconoció que prefiere los resúmenes a leer libros enteros, destacando la “utilidad” de destilar un texto largo en pocas páginas. Sam Altman, CEO de OpenAI, también admite usar la IA para resumir documentos, y Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI, sostiene que pronto quienes dominen la IA “podrán actuar como si supieran más”, lo que cambia la forma tradicional de adquirir conocimiento.

Incluso la percepción sobre la educación formal y las titulaciones está cambiando. Ryan Roslansky, CEO de LinkedIn, afirma que en el futuro los empleos más codiciados no estarán reservados solo a graduados universitarios, sino a quienes sepan actualizarse y adoptar nuevas tecnologías. Benjamin Mann, uno de los fundadores de Anthropic, comparte esta visión y prioriza que su hija sea feliz, curiosa y amable, más que buscar que acumule títulos o actividades escolares.

En cuanto a la experiencia de la lectura, Javier Bardón, profesor de psicología social, asegura que la IA no puede reemplazar lo que nos hace sentir un libro. La literatura implica vivir mentalmente la historia y experimentar los conflictos de los personajes, algo que se pierde con un simple resumen generado por IA. Es como ver fotos de París en lugar de viajar y vivir la ciudad. Patricia Sánchez coincide en que ese componente emocional y humano es lo que realmente se está perdiendo cuando la lectura se reduce a una experiencia mediada por la tecnología.

Pese a las preocupaciones sobre el uso excesivo de la IA, también hay consenso en valorar su potencial si se integra bien en la educación. En lugar de luchar contra ella, lo importante es usarla para acercar textos complejos, despertar el interés por la literatura clásica o reforzar la comprensión lectora. Para ello, es fundamental que los estudiantes cuenten con una base sólida, y que la IA sirva como apoyo para guiar ideas, ayudar a redactar o aclarar dudas, pero siempre promoviendo el esfuerzo y el análisis propios.

En definitiva, la inteligencia artificial está cambiando la forma en que las nuevas generaciones se relacionan con la lectura, pero lejos de reemplazarla, puede convertirse en una herramienta valiosa si se usa con criterio y equilibrio.

fuente original
https://www.xataka.com/robotica-e-ia/nacimiento-movimiento-anti-lectura-cada-vez-personas-admiten-utilizar-ia-para-resumir-libros
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