En la reciente cumbre de APEC, el presidente chino Xi Jinping presentó por primera vez de forma pública una propuesta para crear una Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial. Pekín ha estado trabajando en esta iniciativa desde principios de año y el mensaje es claro: China busca liderar la gobernanza global de la inteligencia artificial, en competencia directa con Estados Unidos.
Xi defendió que este nuevo organismo internacional debería encargarse de establecer reglas para la IA y fomentar la colaboración entre países, con la meta de convertir esta tecnología en "un bien público para la comunidad internacional", según informó la agencia Xinhua. Además, destacó la importancia de que el desarrollo de la IA beneficie a personas de todas las regiones y naciones. En contraste, Estados Unidos sigue oponiéndose a regular la inteligencia artificial mediante entidades internacionales, lo que podría dejar el camino abierto para que otras potencias asuman el liderazgo.
Fuentes oficiales chinas han confirmado que la futura sede de esta organización estaría en Shanghai, el centro financiero y tecnológico del país. La elección de esta ciudad busca reforzar su posición como un referente global en innovación y fortalecer el ecosistema tecnológico chino, en un contexto en que Pekín promueve su llamada "soberanía algorítmica", según Reuters. Un ejemplo reciente de esta tendencia es DeepSeek, que ha desarrollado modelos de IA más accesibles como alternativa a las soluciones occidentales que dependen de chips avanzados como los de Nvidia. Además, China destaca en el desarrollo de modelos de código abierto, con empresas como Alibaba liderando con sus modelos Qwen.
Esta propuesta llega en un momento estratégico. La cumbre de APEC, que reúne a 21 países que representan la mitad del comercio mundial, aprobó una declaración conjunta incluyendo acuerdos sobre IA y los retos del envejecimiento poblacional. China aprovechó esta plataforma para posicionarse como un actor clave en la cooperación multilateral, especialmente tras la ausencia de Donald Trump en la reunión de líderes en Gyeongju, Corea del Sur. Tras un encuentro bilateral con Xi, el presidente estadounidense regresó a Washington con un acuerdo temporal por un año para aliviar parcialmente los controles comerciales y tecnológicos que habían aumentado la tensión entre ambas potencias.
Más allá de la IA, Xi también hizo un llamado para que los miembros de APEC impulsen la libre circulación de tecnologías verdes, un sector en el que China tiene un peso dominante, abarcando desde baterías hasta paneles solares. Esta estrategia complementaria busca que el país mantenga su ventaja competitiva mientras impulsa una regulación global de la inteligencia artificial.
El próximo desafío será la cumbre de APEC en 2026, que China organizará en Shenzhen. Esta ciudad, que pasó de ser una pequeña aldea de pescadores a convertirse en una potencia tecnológica tras convertirse en una de las primeras zonas económicas especiales en los años 80, hoy es un centro clave en manufactura avanzada, robótica y producción de vehículos eléctricos. Será otra oportunidad para que Pekín continúe promoviendo su visión de cooperación tecnológica y comercial a nivel internacional.


