Alibaba lleva tiempo apostando fuerte por su familia de modelos de lenguaje abiertos llamada Qwen, que poco a poco ha ido ganando terreno entre desarrolladores y usuarios. Aunque OpenAI se lleva toda la atención mediática gracias a ChatGPT y sus servicios, la empresa china está avanzando rápido y ya ha conseguido atraer a clientes importantes. El ejemplo más reciente es Airbnb, que ha decidido utilizar mayoritariamente el modelo de inteligencia artificial Qwen de Alibaba para su servicio automatizado de atención al cliente, dejando a ChatGPT en un segundo plano.
Brian Chesky, cofundador y CEO de Airbnb, comentó esta semana en una entrevista con Bloomberg que la compañía “depende mucho” del modelo Qwen de Alibaba. Explicó que las opciones de integración que ofrece ChatGPT “no están del todo maduras” para satisfacer las necesidades de Airbnb, mientras que Qwen les resulta “muy bueno, rápido y económico”. Es interesante destacar que Chesky es amigo personal de Sam Altman, máximo responsable de OpenAI.
El sistema de atención al cliente de Airbnb, que lanzaron en mayo para usuarios en Estados Unidos y en inglés, funciona a partir de 13 modelos distintos de inteligencia artificial, incluidos los de OpenAI, Google y algunos de código abierto. Aun así, Chesky reconoce que aunque usan los modelos más recientes de OpenAI, “normalmente no los empleamos mucho en producción porque hay opciones más rápidas y baratas”. Gracias a este sistema, Airbnb ha logrado reducir su plantilla humana en un 15% y disminuir el tiempo medio de resolución de casi tres horas a solo seis segundos.
Los modelos de código abierto están ganando terreno frente a los sistemas cerrados como los de OpenAI. Aunque OpenAI también ofrece un modelo abierto (gpt-oss), las compañías tecnológicas chinas lanzan modelos de forma más rápida, económica y con licencia abierta. Joe Tsai, presidente de Alibaba, afirmó recientemente que la clave para ganar en inteligencia artificial no es “quién crea el modelo más potente”, sino “quién puede adoptarlo más rápido”.
Por ahora, Airbnb mantiene en pausa una posible integración más profunda con ChatGPT, aunque está atenta a las novedades en ese campo y podría considerar colaborar en el futuro, como ya hacen sus competidores Booking y Expedia. De hecho, Chesky ha asesorado a OpenAI en el desarrollo de su nueva función para que desarrolladores externos integren aplicaciones en ChatGPT, una herramienta que la empresa presentó este mes en forma de “vista previa para desarrolladores”.
De cara al futuro, Airbnb tiene planes de ampliar su agente de IA para que también funcione en español y francés este otoño, y en 56 idiomas más a partir del próximo año. Además, la compañía está trabajando en nuevas funciones sociales para facilitar la conexión entre usuarios y mejorar las recomendaciones de viaje dentro de la app, algo que Chesky considera “probablemente lo más diferenciador” de Airbnb.



