MareNostrum 5, el supercomputador que ocupa el decimocuarto lugar en la lista TOP500 a nivel mundial y que está ubicado en España, está experimentando una gran transformación para adaptarse a las necesidades actuales. Recientemente ha recibido una inversión cercana a los 129 millones de euros para una actualización crucial que le permitirá trabajar con entrenamiento e inferencia de modelos de inteligencia artificial (IA).
Esta renovación, impulsada por la European High Performance Computing Joint Undertaking (EuroHPC JU) en colaboración con Fujitsu (a través de Fsas Technologies) y Telefónica, será financiada al 50% por EuroHPC y el otro 50% compartido entre España, Portugal y Turquía. La modernización se instalará durante la primera mitad de 2026, un proyecto que comenzó en julio de 2025 según la documentación europea.
La actualización no se limita a ampliar la capacidad tradicional de computación de alto rendimiento (HPC), sino que está especialmente enfocada en cargas de trabajo relacionadas con la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Además, tiene un claro propósito estratégico: fortalecer la soberanía digital europea, reduciendo la dependencia tecnológica externa y evitando la transferencia indeseada de tecnología fuera de la Unión Europea.
Actualmente, MareNostrum 5 cuenta con cinco particiones de cómputo y una potencia que alcanza los 175,30 PFLOPS (según TOP500) o 215,40 PFLOPS según EuroHPC, con un consumo total de energía de 20 MW. Con esta actualización, incorporará particiones especializadas, al menos una destinada al entrenamiento de grandes modelos de lenguaje (LLMs) y otra para la inferencia, pasando así de centrarse solo en HPC a integrar también capacidades avanzadas de IA.
Un dato destacado es que el proyecto busca alcanzar un rendimiento de 30 exaflops en precisión FP4, específicamente para entrenamiento e inferencia masiva de IA. Aunque esta cifra parece muy alta comparada con los 0,17 exaflops en FP64 dedicados a la computación tradicional, es importante aclarar que se trata de métricas diferentes y no directamente comparables.
En cuanto al hardware, aunque no se especifica de manera oficial, la documentación técnica describe una partición llamada GH72 cuyas características coinciden con el supercomputador DGX GB200 NVL72 de NVIDIA. Aunque no detallan la cantidad exacta ni el tipo de GPU o su memoria, sí exigen un mínimo de 180 GB de memoria HBM3e o superior, lo que deja fuera a modelos como las GPUs H100 y H200, pero abre la puerta a otras como la B200/GB200 (ya usadas en MareNostrum 5), la B300/GB300 o GPUs de AMD Instinct MI350/MI355X que podrían tener hasta 256 GB de memoria HBM3e.
Al mismo tiempo, el Barcelona Supercomputing Center (BSC) ha anunciado un avance importante en el desarrollo de su propio chip, llamado Cinco Ranch TC1. Este procesador basado en arquitectura RISC-V utiliza tecnología de fabricación Intel 3 de 3 nm y, aunque es modesto —funciona a 1,25 GHz— representa un paso significativo en el camino del BSC para fortalecer su capacidad en diseño de semiconductores.
Este proyecto forma parte del programa de EuroHPC que busca impulsar la supercomputación en Europa. Actualmente, el continente cuenta con 12 supercomputadoras distribuidas entre varios países, entre las que destacan Jupiter en Alemania, que es la cuarta del mundo, y la futura Alice Recoque en Francia, que será uno de los primeros sistemas exaescala en Europa. Con estas iniciativas, la Unión Europea pretende reducir la brecha en la carrera por el liderazgo en inteligencia artificial y computación avanzada.



