OpenAI ha decidido diseñar sus propios chips de inteligencia artificial, un paso fundamental para su futuro, pero lo llamativo es el socio que ha elegido para esta tarea: Broadcom.
Desde principios de 2024 se venía rumorando esta estrategia. NVIDIA, que domina el mercado de GPUs para IA, era un aliado demasiado poderoso y a la vez una dependencia que OpenAI quería reducir. La solución: crear sus propios chips.
Broadcom, por su parte, anunció recientemente que ha cerrado un acuerdo con un cliente anónimo que invertirá 10.000 millones de dólares en chips de IA. Según fuentes cercanas, ese cliente sería OpenAI, aunque ninguna de las dos compañías lo ha confirmado oficialmente.
Estos nuevos chips, denominados XPUs, son versiones especializadas y personalizadas de las GPUs de NVIDIA o AMD, similares a las TPUs que Google lanzó hace casi una década y que han ido evolucionando hasta la séptima generación, llamada Ironwood. Broadcom, que ha colaborado en el desarrollo de las TPUs de Google, aporta su experiencia en este campo.
El objetivo de OpenAI sería utilizar estos chips exclusivamente para sus propios centros de datos, buscando así minimizar su dependencia de NVIDIA. No hay planes de comercializarlos para terceros.
Aunque NVIDIA mantiene un dominio férreo en el sector, competidores de Occidente y Asia, como Microsoft con Maia, Amazon con Trainium, Google con sus TPU, AMD con Instinct e incluso Meta, están trabajando para romper ese monopolio. Sin embargo, la arquitectura CUDA de NVIDIA sigue siendo la clave de su liderazgo, ya que es el estándar en el que se basan la mayoría de desarrollos en IA, creando una barrera que protege su posición en el mercado. China también está desarrollando alternativas para reducir su dependencia de esta tecnología.
Curiosamente, hasta hace poco se creía que OpenAI estaba colaborando con TSMC, el principal fabricante de semiconductores del mundo, para estos proyectos, con previsiones de lanzar GPUs propias en 2026. Parece que Broadcom habría entrado para sumar un plan alternativo, o incluso una tercera opción para diversificar sus alianzas y evitar la dependencia de NVIDIA.
En definitiva, OpenAI busca su autonomía tecnológica fabricando chips propios, y Broadcom será un actor importante en esa estrategia.



