En 2024, Nio presentó el primer chip de conducción autónoma fabricado con tecnología de 5 nanómetros, marcando un avance importante para la independencia tecnológica de este fabricante chino. Ahora, un año y medio después, la compañía ha comenzado a vender este chip a terceros, según información de Latepost.
Con esta estrategia, Nio busca convertir una de sus inversiones más grandes en una fuente adicional de ingresos. De hecho, ya ha empezado a otorgar licencias tecnológicas a una empresa dedicada a chips para la industria automotriz.
El desarrollo del chip, llamado Shenji NX9031, supuso un gasto millonario. El CEO de Nio, William Li, explicó que el presupuesto en investigación y desarrollo fue equivalente al costo de construir mil estaciones de intercambio de baterías, superando los 140 millones de dólares. El proyecto, iniciado en 2021, involucró a más de 600 especialistas que trabajaron en diseño, verificación y pruebas.
Lo que hace especial a este chip es su tecnología de 5 nm de grado automotriz, que ofrece una potencia de procesamiento aproximadamente cuatro veces mayor que el Orin-X de Nvidia. Zhang Danyu, responsable de la división de chips de Nio, señaló que en algunos aspectos el Shenji NX9031 supera incluso a los chips estándar de la industria, y que su producción en masa comenzó meses antes que el último chip inteligente para conducción de Nvidia, el Thor-U. Actualmente, este chip está integrado en modelos como el ET9, ES6 2025 y EC6.
En cuanto al valor de las licencias, estos varían mucho según el tipo de autorización. Una licencia individual de propiedad intelectual podría costar varios millones de dólares, mientras que una licencia técnica para el sistema en chip (SoC) podría llegar a los cientos de millones.
Esta apertura comercial llega en un momento clave para Nio, que afronta presión de los inversores y se ha comprometido a alcanzar la rentabilidad en el último trimestre del año. La empresa ha intensificado sus esfuerzos para reducir costos y buscar nuevas fuentes de ingresos. En marzo, Li Bin anunció en el Foro China EV que los chips y sistemas operativos de Nio estarían disponibles para toda la industria. “Si quieren comprar los mejores chips, pueden contactar con Nio”, afirmó entonces.
Para Nio, este chip no solo significa optimización de costos —reduciendo alrededor de 10.000 yuanes (1.400 dólares) por vehículo en sus propios modelos—, sino también la oportunidad de convertirse en un proveedor tecnológico para otros fabricantes dentro del sector automotriz, recuperando parte de la inversión realizada y ampliando su presencia en el mercado.



