En Japón, las empresas y creadores parecen estar cansados de ver cómo la inteligencia artificial utiliza imágenes que se parecen demasiado a obras clásicas del país, especialmente aquellas con el famoso “estilo Ghibli” o anime. Por eso, una organización antipiratería japonesa ha exigido a OpenAI que detenga lo que consideran una clara violación de derechos de autor.
CODA, la Asociación de Distribución de Contenido en el Extranjero, agrupa a grandes estudios japoneses como Studio Ghibli, Toei Animation, Bandai, Toho y Square Enix. Esta organización envió una carta a OpenAI donde pide que deje de usar el contenido de sus miembros para entrenar a Sora 2, la herramienta de la empresa que genera vídeos realistas mediante inteligencia artificial.
Según CODA, gran parte de lo que produce Sora 2 guarda mucha similitud con imágenes y contenidos japoneses protegidos por derechos de autor, lo que atribuyen al uso de ese material en el entrenamiento de la IA.
Estas grandes compañías exigen que OpenAI no utilice sus obras para entrenar su modelo y que responda a las quejas que han presentado sobre los vídeos generados por Sora 2.
El gobierno japonés también ha intervenido en la controversia. En octubre, Minoru Kiuchi, ministro encargado de la estrategia de propiedad intelectual, pidió a OpenAI que respete los derechos de autor japoneses, destacando que el manga y el anime son “tesoros irremplazables” que Japón aporta al mundo.
Desde marzo, cuando OpenAI habilitó la generación de imágenes con GPT-4o, las creaciones al estilo Ghibli o anime se han vuelto muy populares en redes sociales. Sin embargo, las reclamaciones de CODA y las autoridades se centran especialmente en las capacidades de generación de vídeo de Sora 2.
Aunque estos vídeos generados por IA aún no son perfectos, su proliferación preocupa a empresas como Bandai Namco, NHK, Wowow y Aniplex, que denuncian violaciones a sus derechos de autor. Hasta ahora, OpenAI no ha respondido a este planteamiento de los estudios japoneses.



