¿Cuáles son las claves para destacar en la carrera por la inteligencia artificial o, al menos, para asegurarse un lugar entre los mejores? No existe una fórmula mágica, pero sí tres pilares fundamentales: liderazgo, talento e inversión. Estos elementos están estrechamente ligados, y las empresas que compiten en este campo no dudan en destinar grandes recursos para conseguirlos.
No sorprende que gigantes como Google y Meta ofrezcan sueldos millonarios para atraer a los mejores expertos en IA. Esta competencia ha provocado, a su vez, que varios profesionales destacados de OpenAI hayan decidido cambiar de bando y unirse a otras compañías. A las amenazas que ya representan estas grandes tecnológicas estadounidenses, ahora se suma un nuevo jugador: Tencent.
Según Bloomberg, el grupo chino ha logrado fichar al reconocido investigador Shunyu Yao, en lo que califican como una de las deserciones más significativas del sector de inteligencia artificial desde Estados Unidos hacia China. La información proviene de fuentes cercanas que prefirieron mantener el anonimato.
Si revisamos el perfil de LinkedIn de Yao, descubrimos que trabajó casi cinco años en la Universidad de Princeton antes de incorporarse a OpenAI como investigador en prácticas en febrero de 2024. Apenas cuatro meses después, fue promovido a científico investigador, puesto que sigue ocupando hasta la fecha.
Una de las fuentes citadas indica que Tencent podría haberle ofrecido a Yao una compensación de hasta 100 millones de yuanes —unos 11,9 millones de euros—, aunque no se detallaron las condiciones para alcanzar esa cifra. Además, cabe destacar que Yao es egresado de la Universidad de Tsinghua, la institución más prestigiosa en ciencias e ingeniería de China, y que completó su doctorado en Estados Unidos.
Un informe reciente de la Fundación de Tecnologías de la Información e Innovación muestra cómo ha cambiado el panorama en pocos años: en 2019, el 35% de los investigadores top en IA (el 2% superior a nivel global) eran de Estados Unidos, mientras que solo el 10% provenía de China. Sin embargo, en solo tres años, la participación estadounidense se redujo en un 7%, mientras que la china aumentó un 16%.
Si se confirma esta contratación, no estaríamos ante un caso de talento formado en Estados Unidos que emigra a China, sino más bien de un investigador chino que, tras adquirir experiencia de alto nivel en EE.UU., vuelve a su país con ese conocimiento. Esto refleja la clara intención de China de competir de tú a tú con Estados Unidos por el liderazgo en inteligencia artificial.
Tencent no es cualquier empresa: es uno de los mayores grupos tecnológicos a nivel mundial, dueño de WeChat —la aplicación de mensajería más popular en China— y de la red social QQ. También es un gigante en el mundo de los videojuegos, tanto como desarrollador y editor como inversor en estudios internacionales. Según las fuentes, el objetivo de Tencent al contratar a Yao es fortalecer la integración de la IA en sus productos y servicios.
Queda por ver si esta contratación es un caso puntual o el inicio de una tendencia más amplia. Lo cierto es que la carrera por la inteligencia artificial ya no es solo una batalla por la innovación tecnológica, sino también una lucha para atraer y retener al mejor talento. Y las empresas chinas no piensan quedarse atrás.



