OpenAI acaba de encontrar una fórmula para crear una adicción mucho más poderosa que antes. No se trata solo de ver videos de personas similares a ti, como hace TikTok, sino de verte a ti mismo como el protagonista en cada clip.
La nueva función llamada Cameos, que viene integrada en Sora 2, transforma el consumo pasivo de contenido en algo mucho más narcisista: un feed infinito donde tu rostro aparece una y otra vez, haciendo cosas que nunca hiciste, en lugares donde nunca estuviste y viviendo experiencias que nunca viviste.
El funcionamiento es simple: grabas tu rostro una sola vez, verificas tu identidad, y después cualquier amigo que tenga tu permiso puede ponerte dentro de sus videos.
Esto crea un espacio donde tu “yo digital” brilla más que tu “yo real”. Para los adolescentes, que ya son vulnerables a la distorsión de identidad causada por filtros de Instagram, esto significa tener versiones mejoradas de sí mismos haciendo acrobacias imposibles, protagonizando aventuras épicas o existiendo en realidades paralelas más atractivas.
Un antecedente de esto fueron los filtros estilo Ghibli que lanzó OpenAI, con los cuales millones compartieron sus versiones animadas por un momento de entusiasmo colectivo, pero temporal. Sora 2, en cambio, no ofrece un evento puntual, sino un ecosistema entero: el contenido no se agota porque el contenido eres tú, constantemente remezclado y siempre en el centro de la atención.
La diferencia entre ver a otros y verte a ti mismo es enorme. Por eso antes las redes sociales estaban llenas de fotos tomadas con la cámara trasera y ahora predominan las selfies con la cámara frontal: buscamos autopromoción constante. Mientras TikTok te engancha mostrando personas parecidas a ti, Sora 2 va un paso más allá y convierte cada video en un espejo mejorado de ti mismo.
OpenAI ha incluido controles parentales, marcas de agua y opciones para revocar permisos, pensando en reducir riesgos evidentes. Pero el verdadero peligro no es un mal uso puntual, sino la normalización de vivir en una realidad diseñada donde tu versión digital siempre resulta más atractiva que la real.
Esta tecnología entiende profundamente cómo funcionamos y cuáles son los puntos débiles de nuestra mente en la era digital. Esa comprensión es más adictiva que cualquier otra cosa que hayamos visto hasta ahora.



